
….El caso es que el otro día me encontré un billete de 500 pesos, en un paletó. Y me pregunté cuántas cosas dejé de comprarme con ese billete que perdí quién sabe hace cuánto.
Me alcanzaban como para 4 panes de chancaca del año 1980, tal vez para más. O para 10 sopaipillas, recién fritas. O 4 empanadas de queso recién fritas.
Me alcanzaban para 3 kilos de pan. O dos medios litros de aceite en bolsa. O 3 Kilos de harina.
Me alcanzaba para un kilo de plátanos, uno de manzanas, otro de naranjas y medio de frutillas.
Me alcanzaban para pagar 4 pasajes en micro. Hubiera invitado a Eulalia a dar una vuelta al centro y volver, y me hubiera quedado para dos helados de máquina, de alguna confitería de la calle Ahumada.
Me alcanzaban para dos completos grandes, en el Portal Fernández Concha.
Me alcanzaban para un taxi, de mi casa al centro. Me alcanzaban para 4 tiras de Dipironas.
Me alcanzaban para un capuccino en el Café Santos, con unas galletitas. Para medio kilo de galletas del Tip-Top.
Me alcanzaban para pagarle a un matón que le fuera a dar un par de combos en el hocico a ese viejo maricón de Julio Vallejos, ese almacenero de mierda que no me quiso cambiar el billete por una moneda.